RESONANCIA

La resonancia es la vibración natural de un objeto, la frecuencia específica a la que vibra. Cada objeto posee una frecuencia de resonancia, podamos oírla o no.
Existen dos categorías diferentes de resonancia:

Resonancia libre: es la que se produce cuando un objeto comienza a vibrar sólo cuando entra en contacto con una frecuencia que sea exactamente igual que la suya. Esto sucede, por ejemplo, con los diapasones. Si tenés uno con una frecuencia concreta, toca otro diapasón con la misma frecuencia, acercalo al primero y empezará a vibrar y sonar junto con el que fue golpeado antes.

Resonancia forzada: tiene lugar cuando una fuente vibratoria produce vibraciones en otro objeto aunque no comparta con él la misma frecuencia exacta. De ese modo las vibraciones de uno pueden arrastrar o cambiar las del otro.

Son muchas las frecuencias que nos afectan y con las que podemos resonar. Las diversas partes del cuerpo (órganos, huesos, tejidos y diferentes sistemas del organismo) poseen cada uno una frecuencia de resonancia específica. Todas juntas, estas frecuencias crean un armónico compuesto: nuestra propia resonancia personal o índice de vibración.

Lo mismo ocurre con nuestros pensamientos.

Lo interesante sucede cuando trabajamos elevando la vibración de nuestros pensamientos y entrando en contacto con otras personas una vez que cambiamos la vibración.
No hacen falta palabras, ni dogmas, ni lavados de cerebros.
Simplemente cambiando la vibración de nuestros pensamientos, estaremos alterando por RESONANCIA la vibración de todas aquellas personas con las cuales entremos en contacto.

He notado que cuando una persona vienen a una regresión y trabaja con el entendimiento de quién es y a qué ha venido a este mundo, la información que obtiene, cualquier sea, inmediatamente modifica su sistema vibratorio produciendo no solo cambios en sí misma sino también en todas aquellas personas con la cuales resuena.

Este es el efecto que tienen los avatares. La sola alteración de su campo vibracional hace resonancia forzada sobre los campos vibracionales de muchas personas.

Esto confirma que para elevar el nivel de vibración del mundo entero sólo tenemos que empezar por elevar nuestro propio sistema vibratorio.

¿Cómo?

¿Cómo se te ocurre que podés hacerlo?

1 Comentario en RESONANCIA

  1. Pues por donde debemos empezar es por nuestros pensamientos, nuestras creencias obsoletas, y compartir el Amor desde el corazón

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*